Centenario de Vicente Ramos

El historiador, poeta, hernandiano y erudito VICENTE RAMOS PÉREZ, nació en Guardamar el 7 de septiembre de 1919. El presente portal lo dirige Ramón Fernández Palmera, correo: ramon.palmeral@gmail.com, con motivo de su centenario. Seminario del 20 al 24 de marzo de 2019 Sede Universitaria Alicante.

sábado, 23 de marzo de 2019

Vicente Ramos Pérez y la Música, por Mª Consuelo Giner Tormo




 
(Consuelo Giner Tormo)

                                   


Vicente Ramos Pérez y la música

Mª Consuelo Giner Tormo


Esta ponencia tiene dos partes, la primera, como historiador, pero la auténtica sorpresa ha sido la segunda, como poeta, como veremos.
Investigar sobre Vicente Ramos y su vinculación a la música ha sido una gran satisfacción, porque me ha demostrado su inmenso afán por perpetuar la Historia de Alicante, no sólo en lo que respecta a la música, sino a todos los niveles; es un gran historiador y queda de manifiesto en los libros que he podido consultar, pues algunos están en archivos que se encuentran en proceso de remodelación y no ha sido posible acceder. Los libros o enciclopedias que destaco de entre los que he podido ver son los siguientes, relacionados por orden de fecha de publicación:

El Teatro Principal en la Historia de Alicante (1847-1947), de 1965, señalando principalmente la fecha 25-9-1847, donde se alzó el telón por primera vez, con la obra Guzmán del Bueno, de Antonio Gil y Zárate, drama histórico en 4 actos y en verso, de 1842. En enero de 1848 ya se representaron óperas de Verdi, como Atila, Il Nabucco, Hernani; de Fioravanti: Columela; de Donizetti: Lucia de Lamemour. (p. 49-50). Da cuenta del folklore y de las tradiciones alicantinas, como la del <<porrat de san Antón>>, el carnaval, máscaras, veladas en el Liceo, en la Unión de Amigos y otras sociedades, etc. Hay fechas que se confirman en otros libros suyos, como, por ejemplo, esta de la inauguración del Teatro Principal, se vuelve a repetir en la página 315 de su obra Crónica de la provincia de Alicante, de 1979, de la que hablaré luego, pero primero de otro hecho del año 1965, nombrado Pregonero de Villajoyosa. 

Pregón de las fiestas de moros y cristianos, es un folleto de 1965, donde se publica el pregón que pronunció en la Asociación de santa Marta, de Villajoyosa, donde da cuenta de que ya en 1890 José María Escuder en Plus Ultra, dice que las fiestas fueron presenciadas por 15.000 personas y da detalle sobre la caballería mora, compañía de contrabandistas, reyes, regentes, y ministros de guerra, bandas de música…, combates, realzando, así, la fiesta de moros y cristianos en Villajoyosa, tan consolidada. 

Crónica de la provincia de Alicante, 1979, da cuenta de aspectos socio-económicos, culturales, de política general, sanidad, guerra, etc. En la pág. 104, hablando del año 1813 dice: “Si bien se carecía en Alicante de un teatro propiamente dicho, se llevaron a efecto algunas funciones en almacenes. Así, en 1813, actuaron: la compañía de Juan del Castillo, de Cartagena; la de Francisco Cucarella, que ofreció -marzo- las maravillas de su Máquina de figuras, escultura y sombras chinescas y la de Juan Maestreti -septiembre-<<Autor de la compañía Cómica de Máquina Real>>.
Otro dato que me ha resultado muy curioso es que, en la página 348 dice que Elche, en 1847 solicitó de S.M. la venia para construir un coliseo, enajenando varios créditos contra el Estado, a lo que la reina prestó su conformidad mediante R.O. de 29 de enero de 1848” ..., más adelante: “ediles y contribuyentes decidieron la edificación en el solar de la ermita de San Jerónimo, adjudicándose la obra en 1859 (11 de diciembre).
Y en la página siguiente, la 349 dice “... Se inauguró el 3 de junio de 1865, siguiendo este programa: un himno de Blas Ripoll, Rafael, con letra de Luis G. Llorente, representación de la comedia La Cosecha, de Luis Mariano Larra y escenificación de la pieza en un acto Cada loco con su tema. 

Historia de la Diputación Provincial de Alicante, 2000, se trata de un compendio pormenorizado de las actividades realizadas en la Diputación Provincial de Alicante; yo he podido consultar los cuatro primeros tomos, desde 1822 hasta 1929, reflejando todo tipo de decisiones: becas, puestos de trabajo, pensiones, certámenes musicales..., durante esa centuria. Por ejemplo, en el tomo III cuenta cómo, “al fallecer Ruperto Chapí el 25-3-1909, en abril siguiente tuvo lugar en el Teatro Principal lucentino una velada de enaltecimiento al ilustre compositor. La comisión acordó, el 20 de abril, asociarse al homenaje” (p. 657).
En el tomo IV se acuerda que “las pensiones concedidas en lo sucesivo para estudios de canto, pintura y escultura no tendrán más duración que 4 años, previa certificaciones del Director del establecimiento donde asistan, que se hallen haciendo los estudios con aprovechamiento (cada seis meses). Y en lo sucesivo, las vacantes de pensionado se cubrirán por oposición (p. 67).

El 26 de abril de 1914 se estrena con gran éxito la suite Poema para niños, de Óscar Esplá, por la orquesta Nacional de España. “El concejal, sr. Ors solicita que en Alicante se le nombre “Hijo Preclaro”, que la Banda municipal festeje y que en la noche del domingo próximo se celebre en honor de Óscar Esplá una verbena en el Paseo de los mártires” (p. 220). Me alegró mucho comprobar por escrito este hecho, ya que la primera persona que me informó de que O. E. no había sido nombrado “hijo predilecto de Alicante”, tal y como inscribió el escultor Arcadio Blasco, quien hizo la placa para ponerla en la puerta de la fachada donde nació (en la Plaza de Calvo Sotelo), fue don Manuel Sánchez Monllor, que se encuentra presente en la sala. Por cierto, también hay otra placa en el Edificio Alicante, en la Av. Ramón y Cajal 5 (encima de la Biblioteca), que reza “Esta casa fue el último domicilio alicantino de O.E.”, promovida por el mismo Manuel Sánchez Monllor.
Pues bien, todos estos libros, y otros, en la misma línea, dan cuenta de su gran capacidad como historiador, del amor que sentía a perpetuar la Historia tal cual pasó, con honestidad y sinceridad...
Pero el gran descubrimiento de Vicente Ramos ha sido como poeta. Tiene unos libros, tanto en verso como en prosa poética, que son una maravilla y en los que hace múltiples alusiones y comparaciones a la música. Voy a exponer, por orden de fechas:

Pórtico auroral, fue su primer libro de versos en prosa, escrito en 1943. Tiene dos prólogos poéticos, titulados Preludio y Obertura. 

Voz derramada, del año 1946, micropoemario escrito en prosa poética. En su trabajo titulado “breve psalterio”, inspirado en el Salmo 45, 2, dice: “...Brotó en mis labios la flor pura de una canción, canción sin palabras, quebrada en el hondo suspirar del alma”. 

Cántico de la Creación y del amor, 1950, es el tercer poemario escrito en su juventud y como él mismo explica “se trata de satisfacer una necesidad espiritual; responde a mi ferviente deseo de expresar poéticamente un anhelo religioso, fundamentado en una concepción del hombre vinculado al Ser Transcendente”, donde hace unas aportaciones bellísimas vinculadas a la Palabra y a la Música. Ya el prologuista, Santiago Moreno, dice: “Canción infinita de celestial poesía es este Cántico de la creación..., cuyo autor es Vicente Ramos, ha edificado, como a su propia alma, con sólidos fundamentos eternos”. La verdad es que este libro me ha fascinado y pienso que valdría la pena reeditarlo, como el mejor homenaje que se podría hacer. Fíjense ustedes, en el número 7, del Canto 1, inspirado en San Juan de la Cruz “Avisos y sentencias” <<Una palabra habló el Padre, que fue su Hijo, y esta habla siempre del eterno silencio, y en el silencio ha de ser oída del alma>>, titulado La Palabra, en el que hace unas comparaciones con términos musicales preciosas:

Como buceadora de espacios,

bisturí de los cuerpos o cosas,

lluvia gota a gota

calando hasta las más hondas simas.

La Palabra revela

las últimas profundidades del ser

abierto dulcemente

en acorde musical.

Eterna playa donde hay cadencias

de besos incansables,

ritmos de olas blancas,

azules,

rojas,

lívidas,

blancas, otra vez. Y siempre.

Pero la palabra única,

la blanca más blanca

la radiante,

la hermosa,

la Palabra que no conoce el silencio

es la Ingénita y melódica.

Tú eres esa Palabra,

Palabra que habla en sí

y despierta

y abre los secretos de las cosas

en un magno soliloquio

de llena y fecunda soledad.

Oh, Dios,

qué arcanos alumbrarías

cuando de tu boca, sin contorno,

surgió la Palabra,

esa:

Ingénita

Melódica.

No tiene desperdicio este bellísimo poema.
Un fragmento de otra poesía:

Gloriosos, como angélicas criaturas,

todos los horizontes modulaban

el Salmo de tu Sabiduría.

En acordes de honda y triunfal cadencia,

himnos de amor las esferas cantaban

...

En otros hace constantes alusiones a la música, utilizando expresiones como “jardín de auroras sobre melodías blancas”, “cántico de las cosas”, “apenas tímida sonatina adolescente”, “Agua viva, sonora, cabalgando sobre la misma gracia de su música”, “surta firmamento de nidos cantores”, “y el amor se mostró en gracia de cántico”, “como miembros de una selva polifónica”, “todos los horizontes modulaban el Salmo de tu Sabiduría, en acordes de honda y triunfal cadencia, himnos de amor las esferas cantaban”, etc.

Fábulas de la mañana y el mar, 1959, en prosa poética, también. En “Donde Alone habla de los alicantinos”, hace apreciaciones estéticas sobre los alicantinos, muy interesantes. Dice, en la página 86: “¿Predominio de lo sensible sobre lo inteligible? Alone así lo afirma. El alicantino tiene más desarrollada la sensibilidad que la razón. No es rico en ideas; sí en afectos y emociones. ...En el alicantino es innato el sentido estético. Julio Vargas escribe en <<Viaje por España>> (1895) que <<Alicante es artista, quizás sin darse cuenta de ello>>. Subconsciencia que fulgura en la obra de sus pintores, de sus músicos, de sus escritores. ... De todas las artes, acaso sea la música la que más entusiasmo ha despertado en los alicantinos”.  
Y, para terminar, sólo comentar que los músicos solemos decir que la mejor manera de homenajear a un compositor es tocar su obra, editarla. Yo sugeriría, como homenaje póstumo, dos actuaciones:
Reeditar sus tres primeros poemarios y si tiene que ser sólo uno, el de Cántico de la creación y del amor, por hacer un autorretrato de su alma. Y solicitar una placa al Ayuntamiento. Lugar: última vivienda alicantina.

Mª Consuelo Giner Tormo